Las hazañas de Superbebé

Si hay algo que no podemos negarle a Superbebé, es que tiene un don especial para deleitarnos con noches malas, largas y sin final. Se le da bien. Tiene verdadero talento. Anoche sin ir más lejos me enseñó su “Menú de malas noches” y me hizo escoger. Yo le dije: “Superbebé, como dicen las antiguas, madrecita, madrecita que me quede como estoy…es decir no elijo nada. Las noches “teta sin final” están bien. No te preocupes por mí que yo me adapto”. Superbebé me miró y dijo:”Pues mala suerte. Se me han acabao”. “Ostris”, pensé yo para mis adentros. Le eché un ojo a la carta y me decanté por “Pesadilla combinada”.

Antes que nada una aclaración: para poder ordenar del menú una de estas noches tenéis que haber tomado previamente cuarto y mitad de la noche “Terror total” consistente en que el susodicho bebé (4 meses) grita sin parar mientras mueve con sus cabezazos la cuna, destroza su edredón, se arranca el pijama hasta quedarse desnudito y llena de sangre toda la sabana con su cara repleta de arañazos autoinfringidos. No exagero ni un ápice y tengo pruebas que lo demuestran. Pues como decía, el pasar por la noche “TT” (Terror Total) te deja, cual perro de Paulov, con un pánico absoluto a cualquier forma de berrinche y/o llanto. Consecuencia: estas dispuesta a hacer cualquier cosa para que esto no llegue a suceder. Cualquier cosa. Y así se llega a la noche “Pesadilla combinada”. Como entrante Superbebé coge la teta y la muerde rabiosamente para intentar quedarse dormida a la par que llora. Es importante, ya que estamos solo en los entrantes, armarse de paciencia. Sobre todo por que quedan primero, segundo y postre. De primero, crees que se ha quedado dormida y la dejas en la cuna. A los diez minutos comienza otro berrinchillo insignificante pero sostenido y prolongado en el tiempo y entras cada dos por tres a poner otra vez el chupe y acariciarla. Te quedas sin cena y sin ducha. De segundo, al rato largo cuando te metes en la cama y crees que se ha quedado dormida -y esto Superbebé lo hace que te cagas de bien- empieza a llorar ya a un volúmen bastante insoportable. Me levanto. Teta. Una hora. A partir de aquí y como Main Course se suceden una serie de combinaciones -teta, mecer, bracitos, chupe, balanceo- que logran dejarte física y mentalmente exhausta y noqueada. A todo esto Paciente Esposo me mira con los ojos entrecerrados sin ser capaz de reaccionar. Ya he mencionado alguna vez que Paciente Esposo es capaz de abstraerse aún en las peores circunstancias, algo así como Roberto Benigni en “la vida es bella”. Aún así lo inevitable está cada vez más cerca y Superbebé tiene un berrinche detrás de otro. En la “Pesadilla combinada” hay algo que no me gusta nada. Y es que cuando crees que has sorteado el berrinche con todo tipo de tretas extenuantes, el berrinche y me refiero a EL BERRINCHE aparece a las siete de la mañana. Y es imparable. -“Superbebé”- le digo. -“La “Pesadilla combinada” no me ha gustado nada. ¿Por qué no me enseñas mejor la carta de las buenas noches y empezamos a elegir alguna de ahí?. Yo es que soy más de dulce que de salao”. Una vez más Superbebé me mira atónita y suelta su risa maligna. “No la tengo. Se me ha olvidado en Ummo”. Vaya, que mala pata Superbebé, que mala pata…

Recomendación: Para acompañar “Pesadilla combinada” servir un “Niño mayor con celos brutales y malito”. En este, el hermano mayor puede hacer una suerte de freestyle (gritos, llantos, mamiiiiiiiii…) cuando ustedes empiecen a coger el sueño o en los breves momentos de tranquilidad.

Y digo yo que ya queda una noche menos, ¿no?

Adiooooooooos
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6 comentarios en “Las hazañas de Superbebé”

  1. Todas las cosas que cuentas en este post me suenan a chino mandarín. Hemos tenido mucha suerte con cómo ha salido el niño y, quizás un poco también, cómo lo hemos intentado hacer por las noches.

    Como me imagino que lo principal será la suerte, tentado estoy de vasectomizarme porque si me sale uno así, salto por la ventana!

    1. Mi otro hijo era malo para dormir pero de verdad que yo misma estoy alucinando con Alma. Me tiene perpleja y agotada, no sé que hacer. Yo creía que habríamos aprendido de la experiencia del primero pero se ve que nasti de plasti…¿Que habéis hecho vosotros por las noches contadme por fa? Por qué Alma fue así desde el primer día…
      A mi hay días que me entran ganas de saltar por la ventana también (generalmente durante un rato todas las noches…).
      Un abrazo!

      1. Pues ojalá te pudiera recomendar una fórmula mágica pero creo que es suerte… Te queda el consuelo de que todo pasa y que, tarde o temprano, acabará durmiendo. Lo que ya no te aseguro es que para ese momento aún conserves algo de cordura…
        Ánimo!

  2. Ay, Madreimperfecta, cómo te maricomprendo… Yo tuve la primera tal cual describes: ni duchas, ni sueño, ni vida… sólo teta y llanto… cuatro meses… y pico! Lo de saltar por la ventana… pues también se me ocurrió. Llegué a comprender a esas madres que algunos califican de desnaturalizadas porque tiran a sus lindos retoños por la ventana… Eso sí, chica: un buen día todo paró en seco. Y desde ahí tengo una hija adorable que cumplirá 10 añitos este verano (adorable, sí… aunque mu petarda para ponerse a hacer los deberes… y no es nada mala estudiante, ojo… petarda, sólo petarda para arrancar).

    Mi segunda peque me dio un primer año maravilloso. Ni yo misma lo creía. Llegué a pensar que el Todopoderoso se había fijado en mí y me había perdonado por todos los sufrimientos de hacía 4 años (sí, no tuve valor de intentarlo antes…). ¡Ja! Ahora es la pequeña la que me monta pollos en la puerta del cole y que empiezan más o menos así: “Cariño, no estés triste por eso. Mami encuentra una solución”. Luego Mami propone aproximadamente 30 soluciones en unos 20 minutos, y entonces pega un grito y/o lanza las alitas de hada (basado en hechos reales) a los pies de un padre que la mira con cara de querer ir a informar a los servicios sociales de la existencia de semejante madrastra. Dos minutos después la hija llora pero paró la pataleta, las alitas están donde tocan y la hija de padre incomprensivo mira a Mami con cara de que va a contar lo que he hecho a todo el cole en cuanto me dé la vuelta. En fin, nena… que casi que prefiero los cólicos del lactante de Inés al maravilloso primer año de vida de Amelia.

    Ánimo… que ya falta menos 🙂

    1. Querida Guilifós,

      Primero decirle que siempre intuí que Willy Fog era realmente una mujer, esa precisión a la hora de ejecutar su viaje alrededor del mundo es propia de una madre acostumbrada a gestionar la economía hogareña y conciliar las actividades extraescolares de los retoños. Lo sabía.

      No sabes lo mucho que me alegra, no solo me comprendas, si no que hayas pasado por lo mismo. Empezaba a pensar que estaba loca y que mi hija necesitaba un exorcismo o algo así (aún lo pienso…). Sí, yo también entiendo a esas madres “desnaturalizadas” de hecho creo que soy una de ellas. Pero ya se sabe, algo habremos hecho para merecer esto…

      PD: por cierto leí una crítica el otro día de “Al final del arco iris” magnífica. Ponían a Natalia Dicenta por las nubes. Congratulations. Nos vemos soon pa la feria y olé, ¿no?

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