Queremos la ciudad: Una reflexión de andar por casa sobre el tráfico rodado

Se ve que hace años perdí jugando al teto y el castigo divino es quedarme sola todos los fines de semana con mis niños, a los que adoro, pero igualmente me agotan. Si además me quedo sola con ellos en días laborables la gymkana se torna en pesadilla: el acostarlos se empalma con el levantarse, con el desayuno, con gritos, manchas, cambios, cacas, cambios, lloriqueos…en fin, corriendo a todas partes. Si a esto además le añadimos el carnaval la cosa es de coco y huevo. “¡Mamá! tú no sabes ponerme el disfraz de Turboraya, ¿por que no está aquí mi papá? papá si que pone bien los disfraces…” y blablabla. A las nueve menos cinco sale la caravana de mujeres escoltadas por un imponente Turboraya. Y ahora viene la parte más complicada del asunto de camino al cole: esquivar coches. Coches en las aceras, coches aparcados en los pasos de cebras, coches aparcados en segunda, tercera, cuarta fila. Veinte vueltas calle arriba y calle abajo hasta encontrar el diminuto hueco por el que cabe mi carrito (bastante estrecho por otra parte) y poder pasar. Esperar que no pase ningún coche por el paso de cebra (¿alguien recuerda para que servían los pasos de cebra?) para finalmente ¡tachan! llegar a la puerta del cole con mis hijos sanos y salvos. ¡Dios! ¡muerte a la maquina de vapor!.

Niños que no os engañen: la bici es guay
Niños, que no os engañen: la bici es guay

Ayer en lugar de maldecir me dio por reflexionar mientras Superbebé y yo corríamos como las locas intentando superar las absurdas pruebas a las que nos sometía la tiranía del automóvil cual participante frenética de “Humor amarillo”. Y pensé que dentro de lo que cabe yo soy una absoluta afortunada. Vivo en Sevilla que es una ciudad bastante manejable: Mis hijos y yo vamos a todas partes andando, en bici por los carriles bici o a las malas en un autobús de línea. Mis hijos van al cole andando o en patinete y espero que en pocos años vayan solos cogidos de la mano.

Con todo esto quiero decir y ya entro en materia, varias cosas: por una parte que creo que es importante tomar conciencia de la invasión del espacio público que las personas -por definición seres bípedos, es decir peatones- hemos sufrido por parte de los coches. Las calles y plazas, lugares de encuentro, paseo, reflexión y desarrollo se han convertido en aparcamientos y en el mejor de los casos lugares de transito. Esto es terrible. La movilidad sostenible no es solo importante a un nivel ecológico-enérgetico o económico, es que es básica para el desarrollo mismo de la persona: es fundamental para el desarrollo de nuestros hijos.  Caminar, viajar despacio, esperar, ver.

queremos la ciudad

Recomiendo encarecidamente la lectura de Francesco Tonucci “Frato” al que tuve ocasión de conocer organizando el congreso Velocity 2011. Frato en su proyecto “La ciudad de los niños” menciona que una ciudad con niños en las calles es una ciudad más segura, es una ciudad con un porcentaje más bajo de delincuencia. Todo el mundo participa en la crianza de algún modo, todos cuidan, todos vigilamos por el rabillo del ojo al niño que juega en la calle. Hablaba también de que a los niños hay que dejarles espacio para su propio desarrollo y hay que fomentar su autonomía. Basta ya de llevar a los niños de la mano al cole hasta que tengan catorce años, por no hablar de que la mayoría de los niños en nuestro país recorren la ciudad en coche para desplazarse de un lado a otro, ven la vida a través de la ventanilla del coche y a una velocidad irreal. Son traídos y llevados.

Afortunadamente cada vez son más los profesionales procedentes de muy diversos campos trabajando en esta dirección, desarrollando programas y proyectos que nos ayuden a volver a tomar las calles, a tener cada vez más presencia en nuestras ciudades. Estamos dispuestos a batirnos en duelo con la maquina para que nuestros hijos jueguen en las aceras. En este sentido me parece muy interesante y revelador el proyecto de Marta Román “Caminos Escolares”. Cito textualmente: “El recorrido de casa al colegio puede ser toda una experiencia y una oportunidad para explorar el espacio, darle un sentido, entrar en contacto con otros y experimentar aventuras”.

“No tuve mala suerte con mi colegio, pero los mejores recuerdos, las escenas de aquellos años escolares que de forma más nítida se mantienen en mi memoria, no provienen de las aulas, las capillas, las bibliotecas y los laboratorios, sino del camino que me llevaba todas las mañanas de mi casa a mi pupitre, convertido en un elemento más de un mundo infinito.” Luis García Montero

(extraído también de “Camino Escolar:Pasos hacía la autonomía infantil”)

Como no quiero enrollarme mucho y no soy una entendida en la materia os dejo con un breve documental de Oscar Clemente que apunta e ilustra bastante bien estas pseudo reflexiones de andar por casa. Dura muy poquito, 15 minutos, y de verdad creo que merece la pena verlo para reflexionar un poco.

Si además os gusta el tema os recomiendo (¡cuanta recomendación mare mía!) que veáis “Sobre Ruedas” del mismo realizador. Lo que yo llamo dar en todo el toto del asunto.

PD: No he revisado mucho el post por miedo a no publicarlo nunca. Siento los fallos que pueda tener tanto de contenido como de forma. Está escrito con el corazón más que con el corrector 🙂

Anuncios

5 comentarios en “Queremos la ciudad: Una reflexión de andar por casa sobre el tráfico rodado”

  1. FA-BU-LO-SO
    Y los videos fantásticos!
    Me parece muy interesante la temática que has tocado!!
    Yo tengo al suerte de vivir en una capital pequeña. Mis hijos van y vuelven del cole andando. Siempre. Aunque llueva o nieve. Y últimamente mi hijo mayor ya lo hace solo…. Y me quedo con las carnes abiertas…pero se que es algo que debo hacer.. REcuerdo como de pequeña iba sola al cole, y llevaba a dos hermanos más peques!! Y quedábamos con otros compis y lo pasábamos genial..y mi madre nos regañaba preguntando por qué tardábamos tanto en llegar al mediodía a casa…

    Me encantaría que pudieran jugar en la calle… Pero eso ya está bastante más difícil…demasiado tráfico… ASí están de atocinaos los chiquillos de hoy en dí..

    1. Gracias porfintumisma!! Me alegra mucho que te guste, la verdad. Es un problema bastante complejo pero creo que es una reflexión necesaria. Como padres y como ciudadanos. En fin, no quiero ponerme grave.. Si no es mucho preguntar ¿en que ciudad vives tú? Besotes.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s